CITAS CÉLEBRES

"Los datos del SÉNECA no son para tomarlos en bruto, hay que saber interpretarlos ..... puede haber asignaturas no evaluables, como alternativa o religión, que indican que hay mas suspensos de los reales ".
Ana Gómez, delegada provincial de Educación en Granada, ante una denuncia de una AMPA preocupada porque el 85 % de los alumnos del pueblo tienen uno o mas suspensos...
Si ya decíamos los brutos que no sabemos interpretar que la culpa del fracaso escolar la tendrían los de religión ....

jueves, 30 de septiembre de 2010

QUIERO SER FUNCIONARIO

            A raíz del adelanto de las clases de primaria y secundaria y la cada vez mayor (ya inmensa) carga burocrática que la administración tiene a bien cargar sobre nuestras espaldas; los profesores, hemos descubierto que la sociedad demanda de nosotros una función bien diferente de la que llevábamos desempeñando hasta ahora.
            Yo pensaba que nuestra  misión era enseñar a nuestros alumnos lo mejor posible, formándolos y educándolos como ciudadanos. Cuanto mejor cumplimos este objetivo mejor profesor somos.
            Pero no, por lo visto nuestra función es pasar determinadas horas en un centro público rellenando papeles, que  por lo que se ve es lo que hacen los funcionarios, y cuidando algunas horas (cuantas mas, mejor) de niños y adolescentes para que sus padres puedan trabajar o realizar otras actividades (que es lo que llaman conciliar la vida familiar y laboral).
            Pues bien, puestos a ser funcionarios y pasarme la vida rellenando papeles que se archivan, haciendo las veces de administrativo de mi mismo y de experto en todo a golpe de boja y normativa; debo gritar a los cuatro vientos: ¡QUIERO SER FUNCIONARIO DE VERDAD!.
            Quiero un puesto de trabajo digno (no hace falta un despacho para mí sólo, que vá) que tenga ordenador con conexión a internet y acceso a impresora, una mesa con su silla y una estantería con los manuales que me hagan falta (para así poder llenar el despacho de mi casa con los libros que me gustan) y material de papelería para guardar mis papeles y los de los niños. Ni que decir tiene que con calefacción en invierno y aire en verano.
            Quiero profesionales que se encarguen de aquello en lo que no soy (no puedo ser) experto o de lo que no me debería encargar: informáticos que reparen los ordenadores (el software y hardware) y me expliquen las últimas novedades y secretos del programa Séneca (en vez de perder horas descubriéndolo por mi mismo); administrativos que rellenen  los papeles que no se corresponden con mi supuesto trabajo; conserjes que atiendan al centro por la tarde; mentores que acompañen a los alumnos a viajes (o que me paguen y se me reconozca de verdad las horas que paso con ellos), personal de seguridad que cuide de nosotros y de los niños frente a personas del exterior (o del interior).
            Quiero tener en mi centro una tarjetita para picar, cumplir mis horas y olvidarme de que existe el centro fuera de mi horario de trabajo. Si se empeñan en seguir ampliando los días de clase, quiero mis días moscosios y mis vacaciones cuando yo quiera.
            Quiero formación de verdad en horas dentro de mi horario de trabajo y que no me coman mi tiempo libre ni me cuesten el dinero. A ser posible y de forma urgente debería de hacer cursillos para que me expliquen  de verdad cómo dar clases de física y química de secundaria a grupos de treinta alumnos  teniendo entre ellos a un hiperactivo, un chica con nivel de primero de primaria, tres tíos como castillos que sólo están esperando a tener dieciséis años para largarse del instituto, dos que van para “diver” y no hacen nada de nada; todo mientras intento que los que van a elegir mi asignatura en cuarto aprendan la física que les hace falta el curso próximo.

          También necesitaría rápido un máster express en pedagogía y psicología del niño con problemas (hiperactivo, down, esquizofrénico, niño malcríado, etc)…. aplicada a la enseñanza de las ciencias naturales, claro (que para algo soy profe de ciencias, digo yo).
            Ah! Y tampoco vendría nada mal un curso on-line de normativa en educación a tiempo real (al ritmo que cambia…) y un ordenador portátil igual a los que tiene los alumnos que nos llegan de primaria (discriminaciones, las justas).

jueves, 13 de mayo de 2010

¡JI, PACO!

Tengo en mis manos el número 7 de la revista "ESCUELA". Consta de siete páginas y se sobreentiende que es "un intento de aportar herramientas de trabajo para el profesorado".
En este número nos explican cómo usar el modelo de indagación científica y sus ventajas. Y cómo soy de ciencias me dije: ¿aprenderé algo nuevo?:
El modelo es "una versión en miniatura del método científico" (¿?) para "organizar el conocimiento y generar principios". Por supuesto, no sabemos lo que se entiende por principio: ¿es una ley natural, una idea, una ecuación matemática?.
Nos introduce el tema con un pequeño cuento de hadas, muy coeducativo todo él. En una escuela de primaria de Gran Canaria, los alumnos hablan sobre el origen de su isla. Todos habían visto el día anterior un programa de televisión en el que se formaba una isla a partir de un volcán submarino. La profesora asiste con asombro (¡y tanto!) a un debate cuasi-científico en el que se aportan posibles orígenes de la isla: la Atlántida, volcanes submarinos, el Teide .. y decide hacer algo poco habitual: en vez de parar la discusión y empezar su clase o responder a la cuestión de forma amena y sencilla (aunque no fuese la semana de Canarias), "acompañaría" a su clase en un proceso de indagación.
Por descontado, todos los alumnos estaban dispuestos a trabajar fuera y dentro de clase para responder a las preguntas investigando. Y la profe se dispone animosa a cambiar toda la semana de planificación, preparar nuevas actividades y ampliar sus propias destrezas profesionales con la inestimable ayuda del Centro de Profesores.
El idílico y surrealista cuento ilustra a las claras la diferencia entre la educación virtual de pedagogos y otras especies educativas que pululan por los CEP y la educación real de la escuela.
Es difícil imaginar a todos los alumnos viendo documentales, increíble pensar que leerán libros sobre el origen de la Tierra (excepto los frikis, claro), pero es imposible que estén dispuestos a investigar. Porque para investigar hay que leer mucho, documentarse y pensar, lo cual se convierte rápidamente para el alumno medio actual en una "paranoia"y genera dos actitudes: o se niegan sistemáticamente o hacen un mohín de fastidio y dicen: "no sé" (o no je, si es andaluz).
El ánimo de la profesora caería ipso-facto al comprender la enorme tarea a la que se enfrenta. Debe empezar por obtener un conocimiento científico adecuado sobre el problema, vulgo estudiar geología, diseñar (¡partiendo de cero!) un conjunto de actividades y material adaptado que permita imitar el proceso a los niños de primaria o secundaria (lo mismo da). Para colmo, el proceso debe readaptarse según vaya la cosa, pues el modelo se caracteriza porque los resultados dirigen el proceso. ... todo mientras sigue dando clases a otros alumnos, corrigiendo, preparándose otras clases, asistiendo a reuniones, sin puesto de trabajo fijo con su ordenador, impresora, conexión a Internet, etc,etc.
Los autores del trabajo viven en un mundo educativo virtual tan irreal que no caen en la cuenta de que no han podido elegir un ejemplo (porque no es un caso real, claro) mas inadecuado: ¿alguien cree que lo alumnos de primaria están capacitados para proponer "hipótesis rigurosas" sobre un problema tan complejo?, ¿cómo se "descubre" o "investiga" sobre el nacimiento de un volcán submarino?, ¿alguien es capaz de proponer algún tipo de experimento, por nimio que sea, sobre el nacimiento de un volcán submarino en una clase de primaria?.
Paparruchas educativas, verborrea pedagógica de la mas baja estofa.
Pero lo peor es que se lo creen.Piensan de verdad que el modelo es aplicable en condiciones reales. Nunca lo han intentado pero nos hacen un favor que nos alzará a nuevas cotas de excelencia educativa. ¡Si hasta se atreven a escribir que "el modelo da buenos resultados con estudiantes con severas incapacidades sensoriales"!.
No puedo terminar esta entrada sin decirles a estos gurús la gran frase que ha recopilado el humorista Manu Sánchez: ¡Ji, Paco!.

miércoles, 24 de marzo de 2010

ROC, profesores y sindicatos verticales

Recientemente estuve en la concentración convocada por varios sindicatos minoritarios en contra del nuevo reglamento orgánico de centros (ROC). Primero me sentí perdido (no conocía a nadie y no estoy acostumbrado a las manis) y después frustrado: ¿tan pocos profesores estamos en desacuerdo con el ROC?.
Porque despúes bien que nos quejamos si el director utiliza las prerrogativas que el puesto le otorga para adoptar decisiones que no nos gustan. Y el nuevo ROC aumenta en mucho sus atribuciones.
El ROC nos deja a los profesores, a través de ese órgano-gallinero llamado claustro, la potestad de "informar", "formular propuestas" o " establecer criterios pedagógicos" para esto, lo otro, o lo-de-mas-allá, pero el director ("oído el claustro") designa a los jefes de departamento y el reparto de horario, elabora el plan de centro (incluido las normas de funcionamiento), etc, etc. Es decir, el profesorado opina y el director decide.
No creo que haya muchos profesores de acuerdo con esto.. pero no protestamos.¿Por qué?.
Una razón fundamental es que los sindicatos mayoritarios apoyan el ROC. No hay mas que leer su propia propaganda, ejemplo del mas puro lenguaje logsiano-tergiversativo. Pero claro.. ¿Cómo arriesgarse a perder el 90 % de tu financiación, si esta procede de la misma Consejería de Educación?. ¿Cómo arriesgarte a perder tus prebendas y abrir la puerta a la realidad de nuestras aulas y lidiar con "la grosería y burricie", en palabras de Luis Carlos Rejón , antiguo coordinador de IU al volver a la docencia?.
Después el inmovilismo mayestático de nuestro cuerpo. Solamente nos daremos cuenta del incendio cuando nos quememos. Y ni aún así, creo yo. Mientras dejaremos que la administración fagocite nuestra verdadera función de profesor y nos quedaremos en los huesos de un funcionario administrativo mas.
Por cierto, aunque algún alumno mío opine lo contrario, fagocitar no significa alimentar a las plantas.