Recientemente estuve en la concentración convocada por varios sindicatos minoritarios en contra del nuevo reglamento orgánico de centros (ROC). Primero me sentí perdido (no conocía a nadie y no estoy acostumbrado a las manis) y después frustrado: ¿tan pocos profesores estamos en desacuerdo con el ROC?.
Porque despúes bien que nos quejamos si el director utiliza las prerrogativas que el puesto le otorga para adoptar decisiones que no nos gustan. Y el nuevo ROC aumenta en mucho sus atribuciones.
El ROC nos deja a los profesores, a través de ese órgano-gallinero llamado claustro, la potestad de "informar", "formular propuestas" o " establecer criterios pedagógicos" para esto, lo otro, o lo-de-mas-allá, pero el director ("oído el claustro") designa a los jefes de departamento y el reparto de horario, elabora el plan de centro (incluido las normas de funcionamiento), etc, etc. Es decir, el profesorado opina y el director decide.
No creo que haya muchos profesores de acuerdo con esto.. pero no protestamos.¿Por qué?.
Una razón fundamental es que los sindicatos mayoritarios apoyan el ROC. No hay mas que leer su propia propaganda, ejemplo del mas puro lenguaje logsiano-tergiversativo. Pero claro.. ¿Cómo arriesgarse a perder el 90 % de tu financiación, si esta procede de la misma Consejería de Educación?. ¿Cómo arriesgarte a perder tus prebendas y abrir la puerta a la realidad de nuestras aulas y lidiar con "la grosería y burricie", en palabras de Luis Carlos Rejón , antiguo coordinador de IU al volver a la docencia?.
Después el inmovilismo mayestático de nuestro cuerpo. Solamente nos daremos cuenta del incendio cuando nos quememos. Y ni aún así, creo yo. Mientras dejaremos que la administración fagocite nuestra verdadera función de profesor y nos quedaremos en los huesos de un funcionario administrativo mas.
Por cierto, aunque algún alumno mío opine lo contrario, fagocitar no significa alimentar a las plantas.
Porque despúes bien que nos quejamos si el director utiliza las prerrogativas que el puesto le otorga para adoptar decisiones que no nos gustan. Y el nuevo ROC aumenta en mucho sus atribuciones.
El ROC nos deja a los profesores, a través de ese órgano-gallinero llamado claustro, la potestad de "informar", "formular propuestas" o " establecer criterios pedagógicos" para esto, lo otro, o lo-de-mas-allá, pero el director ("oído el claustro") designa a los jefes de departamento y el reparto de horario, elabora el plan de centro (incluido las normas de funcionamiento), etc, etc. Es decir, el profesorado opina y el director decide.
No creo que haya muchos profesores de acuerdo con esto.. pero no protestamos.¿Por qué?.
Una razón fundamental es que los sindicatos mayoritarios apoyan el ROC. No hay mas que leer su propia propaganda, ejemplo del mas puro lenguaje logsiano-tergiversativo. Pero claro.. ¿Cómo arriesgarse a perder el 90 % de tu financiación, si esta procede de la misma Consejería de Educación?. ¿Cómo arriesgarte a perder tus prebendas y abrir la puerta a la realidad de nuestras aulas y lidiar con "la grosería y burricie", en palabras de Luis Carlos Rejón , antiguo coordinador de IU al volver a la docencia?.
Después el inmovilismo mayestático de nuestro cuerpo. Solamente nos daremos cuenta del incendio cuando nos quememos. Y ni aún así, creo yo. Mientras dejaremos que la administración fagocite nuestra verdadera función de profesor y nos quedaremos en los huesos de un funcionario administrativo mas.
Por cierto, aunque algún alumno mío opine lo contrario, fagocitar no significa alimentar a las plantas.
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